lunes, 4 de febrero de 2013

FAVORES Y VALORES


La lectura de la prensa dominical ha alertado sobremanera mi curiosidad. Tras leer los resultados de unas encuestas realizadas por un reconocido gabinete de estudios sociales, he quedado perpleja y porqué no, también muy curiosa, al conocer que prácticamente un siete por ciento de los pobladores de Idilicolandia, consideran que la situación económica es ahora mejor que hace un año y que, un uno y medio por ciento, están convencidos de que ésta, es mejor que hace un año. Tras leerlo, ardo en curiosidad por cruzarme con alguien que forme parte de esa franja social.
Algo que si parece darme una esperanza o, como decirlo, ganas de empezar a diferenciar una claridad al final del túnel, es comprobar que los partidos instaurados en el poder de manera alterna se encuentran bajo mínimos, tendencia que algunos analistas ven como el principio del fin del bipartidismo en este país, bicolor donde los haya, no hay más que continuar leyendo resultados para comprobarlo.
En el momento que las encuestas tocan temas de la integridad del territorio, la cosa cambia un poquito, y presumo que no es por una cuestión de sentimiento patriótico, sino por el desconocimiento de la realidad del país. Si de algo estoy segura es que el poder, sea del color que sea, informa de una realidad filtrada bajo los colores partidistas, y ha estas alturas ya es tiempo de que la bandera del arco iris, fuera algo más que el símbolo de un determinado orgullo. Quizás así, con una multipluralidad en las clases gobernantes, consigamos juzgar y ser juzgados – y no estoy en estos momentos pensando en todos esos delitos por parte de las élites políticas que cada día salen a la palestra informativa- sino de una auténtica pluralidad que pueda representarnos a todos y que por lo tanto, sopese de manera veraz cualquier información al alcance de la ciudadanía.
En éstos últimos tiempos, parece que hemos dejado un poco de lado la prensa rosa y amarilla de baja estofa para convertir en objetivo de todos esos profesionales a todos aquellos que ocupaban puestos honorables, hecho que nuevamente alerta mi curiosidad, porqué justamente, tras la lectura de toda esa documentación que se encuentra escampada por la prensa del mundo mundial , choca la rapidez es desmentir todo eso que no han hecho, lo que da lugar a... si volvemos a los de menos noble cuna, sabemos perfectamente que una negación trae tras ella una exclusiva, y ya se sabe, todo en negro, ah, claro, los honorables cobraron por adelantado... listos estos chicos.
También me ha llamado la atención la pregunta de uno de mis preferidos ¿Quién juzgará al tribunal de cuentas? A lo mejor se les da un trato como el de los banqueros que tras sus malas gestiones salieron con beca y master. Miedo me da. Por que realmente, ¿De qué sirve la publicación de unas rentas adulteradas por parte de unos individuos que en su papel de reina roja, deciden no cortar la cabeza haciendo acopio de una falsa benevolencia haciéndonos partícipes de que no quieren matar al mensajero sino solo enrabiarse con una cabeza de turco que a lo mejor les salió rana, o que quizás no valoraron en su momento.
Quizá esa bandera multicolor que parece hacerse paso entre la bicolor, nos ayude a regular la entrada de esa entrada en escena que hasta ahora parece estar más en consonancia con los favores que con los valores.