jueves, 25 de julio de 2013

EL TREN DE SANTIAGO

La única realidad es que hasta estos momentos, son ochenta las personas que han perdido la vida en el tren de Santiago, y seguramente será alguna más ya que muchos de los heridos permanecen en estado crítico.
¿Qué decir ante ello? Primero de todo ofrecer de manera sincera mis condolencias a los afectados, el resto, para mi no tiene credibilidad.  Actualmente, la manipulación informativa está a la orden del día, tanto aquí como fuera de nuestras fronteras.  No he podido evitar indignación al escuchar en las noticias un resumen de los más graves accidentes de tren en España, cuando han recordado el accidente de León en 1944, hicieron alusión a la manipulación del número de víctimas mortales por parte de régimen instaurado en la fecha, de una manera brutal.
Enseguida vino a mi memoria el atentado del once eme, cercano en el tiempo, presente para muchos ciudadanos para siempre, cuando los que tequen difundieron falsas especulaciones que desviaron lo que era un secreto a gritos y que podía tener consecuencias electorales funestas, costó reconocer la verdad pese a las evidencias.
Ahora los medios nos muestran una grabación donde supuestamente se encuentra al conductor del tren alardeando de la velocidad adquirida, superando en el momento de la colisión con el muro en más del doble la velocidad permitida en ese trayecto y nos dicen que lo imputarán… me quedo sin palabras. 
Eso por un lado.
Otras conjeturas las dejo de lado…
Continúo con otra de las luces sobre el tema: el mal funcionamiento de los sistemas de seguridad que debían haber impedido que el tren lograse alcanzar esa velocidad mortal.
Mis preguntas son las siguientes:
En el caso de buscar responsables, ¿quiénes lo son? ¿El conductor? ¿Su jefe? ¿El que lo dio como apto? ¿El personal de mantenimiento? ¿La empresa de mantenimiento? ¿La falta de presupuesto de mantenimiento? ¿La empresa consignataria del servicio? ¿El Gobierno…?
Cada uno, que saque sus conclusiones…
Parece que nos abandonó el patrón... de eso no hay duda, ya hace mucho tiempo