miércoles, 25 de julio de 2012

LA MAYOR CRISIS ES LA PERSONAL


La diferencia principal radica en dar por hecho el desastre. Y aquí todavía hay muchos que no se han dado cuenta y otros que, deciden mirar para otro lado, que prefieren acogerse a la enmienda dicharachera del “dame pan y dime tonto”, aquella que antaño se cambiaba a cambio de la vida misma.
No esperaba menos ¿qué se puede esperar de una sociedad que consolida un periodo una democracia en el olvido y “el perdón” a todas las arbitrariedades cometidas en nombre de la patria y de Dios durante tantos años? Pues eso, un lugar donde por adelantado se conoce su permisividad, su falta de dureza, su flexibilidad ante la choricería y ante males mayores. Nos hemos ganado esto a pulso. La vida a estos niveles no puede perdonar y olvidar se han de tomar las medidas adecuadas y no es de recibo perdonar y olvidar, aunque va acorde con la opereta. ¡Que clase de ejemplo damos con esta conducta? ¿Qué imagen damos de nosotros mismos al resto de países? Obvio, nuestro querido país de las hadas es un lugar donde uno puede disfrutar a rienda suelta todas sus fantasías emulando a cualquiera de los malos más malos de todos los tiempos: ladrones de todo tipo, asesinos de diferente nivel que este es un país donde se puede venir a delinquir que todo se perdona y se olvida, NO sin intentar hacer leña de ese arbolo caído vamos a dejar los tabús sociales de lado,claro que somos tan analfabetos y en el fondo tan pueriles… que porque nos dejaron hablar de sexo nos creímos demócratas y acabamos confundimos términos y no nos dimos cuenta del agravio, que era el mismo pero diciéndonos mas idiotas todavía y en cierto punto siéndolo ¿para que sirven todas esas carreras que hemos estudiado, esos viajes que hemos realizado, esa tecnología en la que nos hemos inmerso ¿es que todavía no nos hemos dado cuenta cuenta que seguimos siendo los mismos de siempre, que no hemos sido un juguete más al capricho del Marshall de turno, sea de aquí, de Madrid o de Estrasburgo?